Lección

 Jueves :  El Punto de Concepción

El punto de concepción es el ápice de la creación. ¿A qué punto concebimos y cómo creamos? Expandamos nuestra conciencia, expandámosla realmente, y comencemos a darnos cuenta que la creación es simplemente reconocer lo que ya existe – que no hay nada Nuevo; todo está dentro tuyo y está retratado en tu exterior a medida que te vuelves consciente de que está creado, concluido, dentro tuyo.

¿Qué es lo que hace al punto de concepción el ápice de la creación? Es la historia de ti mismo. Expande tu conciencia para tomar al sol, a la luna, a los planetas, a la Tierra, a todos. Y cuando tu limitada conciencia se focaliza en una cosa, di, “Existe un sol y en unas pocas horas veré la luna.” Y en unas pocas horas tú ves la luna. Tú eres el creador, pero solo creas en los dominios bajos de la mente. Todo está dentro tuyo: el sol, la luna, los planetas, la gente funcionando a través de todos sus diferentes estados de conciencia, todas las variadas manifestaciones de forma. Todos ellos están dentro tuyo.

A medida que tomas conciencia de uno por vez, lo estás realmente creando en los dominios bajos de tu mente. Lo estás traduciendo en los dominios bajos de tu mente. El reconocimiento de lo que es, es la forma en la que lo creaste tú mismo. Esto es profundo. Se halla en los dominios de la contemplación. Y únicamente en los dominios de la contemplación comenzarás a concebirlo.

Aquellos de ustedes que han tenido el suficiente poder para concentrar una parte suficiente de la mente de modo de hacer contemplación, deberán volverse semejantes a Dios en la vida diaria. Trabajarás mucho pero mucho para hacer que cada cosa que hagas en la mente consciente la hagas perfecta, para concluir cada tarea y para tener consideración de los demás en todo momento. Esto te llevará a los siguientes estadios de la contemplación.

Cuando nos volvemos descuidados en nuestros dominios bajos de la mente luego de haber alcanzado la contemplación, estamos usando el gran poder de Dios en una forma negativa, y estamos creando grandes barreras dentro de nosotros mismos, que nos mantienen en los dominios bajos de la mente. Pero cuando nos esforzamos en forma diligente en perfeccionar la devoción, que es bhakti, en perfeccionar nuestro servicio, que es yoga karma, en todo momento – veinticuatro horas al día de vigilia – entonces liberamos barreras, barreras que vamos a encontrar quizás el próximo año o el siguiente. Quemamos y limpiamos hasta karma que vendrá en nuestra próxima vida. Y te mueves de un estado de contemplación al otro y te vuelves estable en el siguiente estadio de contemplación hasta que comienzas a vivir en el mismo límite del Absoluto. Y es en el límite del Absoluto que tu puedes comenzar a darte cuenta de que el punto de concepción es el ápice mismo de la creación. Tú realizas toda forma y luego tú realizas lo sin forma.

La lucha con la mente es una lucha sencilla si te hallas constantemente vigilante, todo el tiempo, siempre haciendo lo que sabes que debes hacer, no permitiéndole a la mente volverse instintiva no perdonándole a la mente cuando se vuelve instintiva, no permitiéndole a la mente justificar, racionalizar, excusar, volverse combativa, sino haciendo que la mente siempre se mantenga suspendida, como un picaflor sobre la flor, de modo que tú comiences a vivir en el eterno ahora, constantemente, permanentemente. Y entonces lo interno se vuelve natural en ti, no algo sobre lo cual has escuchado, o estudiado, o hablado o cantado, ya que tu te abres, despiertas internamente.

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