| Martes : |
Llevando a Otros Hacia la Realización |
|---|
La lección
que quiero señalar es que una vez que el alma ha realizado el Ser, se halla en
la ruta de realizarlo de nuevo, y de realizarlo otra vez y otra vez. Es tan
simple como eso, y la advertencia que doy es: no te fascines con las
consecuencias de cualquiera de las experiencias del Ser – de modo que la mente
interna se encuentre siempre tratando de llegar al
samadhi más elevado, y no se
intrigue con la superconciencia que resulta luego del
samadhi. Cuando uno se
intriga con la superconciencia posterior al
samadhi,
esto acumula fuerzas, no
solo de la mente sino fuerzas psíquicas, que llevan al
mathavasi hacia el
dominio del ocultismo. Esto es algo de lo que te debes prevenir, ya que cuando
la persona se intriga con las consecuencias, con las posibilidades y
ramificaciones de la mente, esto lo llevará eventualmente a dar vueltas y
vueltas en círculo, ya que la mente no puede ofrecer otra cosa que
ramificaciones. En las enseñanzas iniciales, todos los devotos aprenden que la
mente se crea a ella misma, se crea a si misma y se crea a si misma. Bueno,
hasta la mente superconsciente hace esto.
Lo que
realmente se debe buscar como persona realizada, con el objeto de completar el
destino de llevar a otros a la Realización del Ser, es un
samadhi puro que
mantendrá las enseñanzas puras de
yoga advaita vivas en la
Tierra a través de los
sannyasins.
Todo en la Tierra viene a través de las personas. Todo lo
relativo a conocimiento avanzado ha llegado a través de gente. La Realización
del Ser es la enseñanza pura de
yoga,
obtenida en la Tierra a través de gente
que habla, respira, vive, exactamente como lo hace el alma que Realizó el Ser.
Si la
persona entra en
nirvikalpa samadhi y se ramifica hacia los poderes psíquicos
que resultan luego del
samadhi,
luego de su primer
samadhi, de su segundo
samadhi, de su tercer
samadhi,
la persona se volverá más intensa, y descubrirá
más posibilidades dentro de si misma. Si la persona se mantiene en esos planos
de los fenómenos del ocultismo de la mente, entonces gana nuevos y fascinantes
poderes del mecanismo de la mente, pero pierde el poder de llevar a otros a lo
largo del sendero hacia
samadhi.
Si el renunciante mantiene un
samadhi limpio y
vuelve a la mente, se da cuenta de que ha tenido algunas percepciones extra-sensoriales,
y no las usa. No las usa para nada, a menos que por supuesto las use muy
naturalmente, tan naturalmente como cuando disfruta de una comida, pero no
insiste en los poderes sobrenaturales como algo especial. El es en todo momento
el mismo de siempre.
Lo que se
le enseña al renunciante es a insistir en que otra vez entre en
samadhi,
y otra vez mas. Así él desarrolla dentro de si mismo una fuerte
corriente que puede llevar a otros a
samadhi.
Deshaciéndose de poderes
innecesarios, gana un enorme poder. Ese es el único grandioso poder que
aquellos que han realizado el Ser quieren, el poder de conducir a otros hacia
la Realización del Ser. Sólo puedes hacer eso si habiendo primero obtenido una
pura Realización del Ser, entras en
samadhi
de nuevo, y de nuevo, y de nuevo.
Recuerda, el destino del
sannyasin
es este: habiendo realizado el Ser, conducir
a otros hacia la pura realización del Ser, y enseñar a otros
sannyasins a
entrar en
samadhi y
volver con una mente bien balanceada, sin desviarse de una
u otra manera en los planos psíquicos.